Hoy va un plato salado.
La receta, textual, y garabateada rápidamente, es la siguiente:
Acelga en licuadora, agregar 1 huevo, queso rallado, 1 latita de paté y harina, la que reciba. Hacer la masa y cortar como ravioles, y hervirlos. Después poner en fuente de horno, encima queso rallado, manteca, queso roquefort y también con salsa blanca. ¡queda mucho más rico si se pone poca harina y se cocina por cucharadas!
Mi versión la hice con espinaca picada a cuchillo, sin paté (no soy muy fanática de ese producto), con cebolla morada rehogada, sal, pimienta y nuez moscada. Por supuesto que le hice caso al dato final.
Podrían compararse con unos malfatti gratinados (si nos ponemos retro)
Altamente recomendables para estos días de invierno.
